Resumen
Ginsberg, Woolf, Wallace, Fisher, Benjamin… Son muchos los creadores que, a lo largo de la historia, han decidido poner fin a su vida. Desde la época romántica hasta hoy, el suicidio ha pasado de ser un acto poético o trascendente a algo banalizado en redes sociales. Ya no es tanto un acto transgresor como una prueba más (la última) que confirma que vivimos alienados. Partiendo de esta idea, Payeras plantea una reflexión: el arte verdadero consiste en crear con autenticidad, enfrentar el dolor y convivir con la sombra personal, sin buscar reconocimiento ni victimismo.
He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz…
Allen Ginsberg
Allen Ginsberg dio en el centro: la rabia y la autodestrucción serían parte del arte del futuro. El suicidio del artista como un arma política y como la apuesta por una poética total. El final de la inmanencia y el inicio de la trascendencia. La conexión con los románticos era la noche, Dylan Thomas, No entres dócilmente en la buena noche, o La noche oscura del alma de San Juan de la Cruz. La noche como el final del día, es decir, el momento donde la luz de afuera desaparece y da paso a la luz interior. Pero algo sucedió con todo el romanticismo. Dejó de ser algo transgresor y se transformó en parte de una larga alienación que termina en una esquela sensiblera redactada con emoticonos en alguna red social, Adiós al talentoso amigo, que hayas encontrado la paz… su malogrado intento de remedar aquel arte por el arte, terminó siendo un horrible epitafio, escrito apresuradamente desde un móvil por alguien que ni siquiera era un conocido lejano.
¿No es el desvivirse una manera de ahorrarle el trabajo al sistema que actualmente opone un profundo desprecio al pensamiento?
Con tanta información circulando en estos pequeños aparatos, cada día descubrimos que existe una larga lista de suicidios dentro de la historia del arte. Como Ginsberg, pensamos en esa «conexión celestial» que se manifiesta en la auto aniquilación.…
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