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PHotoESPAÑA 2026: inventar, fusionar, jugar

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PHotoESPAÑA
Viviane Sassen, Belladonna, 2010. © Viviane Sassen
Resumen

Esta 29ª edición de PHotoESPAÑA continúa explorando, bajo el lema «Volver a imaginar», los límites de la fotografía y la imagen, la creatividad y la experimentación. Para ello, albergará en sus distintas sedes exposiciones de Viviane Sassen, Robert Frank, Isabel Azkarate o Richard Avedon, así como proyectos “site-specific” y propuestas más lúdicas y experimentales. Además, la programación expositiva se complementará con el Festival OFF (con 30 galerías y espacios de arte), Descubrimientos PHE o el III Premio de Comisariado José Luis Soler.

En apenas un mes, el próximo 13 de mayo, comenzará la 29ª edición de PHotoESPAÑA, uno de los festivales artísticos con más trayectoria de nuestro país. Bajo el lema «Volver a imaginar», el principal objetivo del evento es continuar explorando los límites de la fotografía y la imagen, la creatividad y la experimentación. Según María Santoyo, quien repite en la dirección del festival, el título «alude a la necesidad de reimaginar el sentido y la definición de la fotografía, doscientos años después de su nacimiento, en plena revolución digital y consolidación de la visualidad como manifestación cultural universal […] Esta edición es una reivindicación de la imaginación y la libertad creativa frente a taxonomías excluyentes. Todo cabe y todos cabemos en la fotografía». Eso sí, el programa de exposiciones, conferencias y encuentros es ambioso y se desarrollará a lo largo de muchos meses, por lo que coja aire, querido lector y lectora, y disfrute de este resumen poco a poco.

Para la directora es el cierre de una trilogía desde que entró en 2024, fecha desde la que el festival ha intentado responder a qué es la fotografía y qué puede llegar a ser. También será la antesala del 30º aniversario, que coincidirá con el bicentenario de la invención de la fotografía, cuyo origen es Vista tomada desde una ventana de la propiedad Gras en Saint-Loup-de-Varennes (c. 1826, 1827), de Niépce. Desde luego, aquella instantánea —que necesitó ocho horas de exposición— está muy alejada de la inmediatez, técnicas y visión que hoy dominan la fotografía, quizás más centrada en nuevas tendencias como el selfie, las redes sociales, que en registrar el entorno.

Esta edición continúa con una de las grandes novedades, la figura del país invitado, en un momento en el que, para sus dirigentes, el principal propósito es «volver a imaginar Europa»

La cita reunirá, hasta el 13 de septiembre, alrededor de 100 exposiciones en varias sedes —Alcalá de Henares, Barcelona, Gijón, Sevilla, Valencia, Finlandia o Paraguay, entre otras— con cerca de 300 artistas visuales (un 65 % mujeres, y un 35 % hombres), donde no solo se verá esa actitud más curiosa y rebelde ante la imagen, sino el propósito de acercar la fotografía a la calle y de reforzar los talentos más jóvenes junto con el de figuras clásicas del ámbito fotográfico —como Robert Frank, Isabel Azkarate, Viviane Sassen, Colita o Richard Avedon—. Algo que, a su vez, también se muestra en el amplio uso que se le da a la fotografía ahora, como reconoce Santoyo: «La fotografía no tiene voluntad propia, es una herramienta al servicio de quienes generan imágenes: fotógrafxs profesionales, fotoperiodistas, artistas visuales, pero también publicistas, creadorxs de memes o artistas generativxs… Hoy en día, cualquiera que disponga de un dispositivo capaz de registrar o crear imágenes y divulgarlas participa del ámbito de la fotografía, en un sentido amplio». Si bien el festival da cabida a todos estos contenidos, y al potencial democratizador de la fotografía, la inmensidad de la propuesta también tiene el peligro de provocar que algunas exposiciones, o encuentros, se diluyan dentro del programa general.

Esta edición continúa con una de las grandes novedades, la figura del país invitado, en un momento en el que, para sus dirigentes, el principal propósito es «volver a imaginar Europa». El Círculo de Bellas Artes, una de las principales casas del festival, albergará la muestra colectiva Volver a imaginar en la Sala Picasso, que se enmarca dentro del programa PHotoESPAÑA PRO Talento a bordo y tejerá un diálogo entre trece creadores neerlandeses y españoles —como Aleix Plademunt, Jon Gorospe, Anoek Steketee o Lurdes Basolí— en torno a la identidad, el territorio y las formas de representación en esta época llena de transformaciones.

Viviane Sassen, Double, 2010 © Viviane Sassen
Viviane Sassen, Purple Magazine, 2004. © Viviane Sassen
Viviane Sassen, Untitled from Roxane II, 027b, 2017. © Viviane Sassen

A su vez, el espacio Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa acogerá uno de los puntos centrales del festival: la exposición Lux & Umbra de la fotógrafa Viviane Sassen (Ámsterdam, 1972), una de las más reconocidas junto con Erwin Olaf, Rineke Dijkstra o Hendrik Kerstens. Su primera muestra individual en nuestro país está concebida como una reformulación de su trayectoria, donde su archivo fotográfico —con series como Flamboya o Parasomnia— no está expuesto de un modo cronológico, sino como un flujo que combina otros medios —collages recientes como los de Cadavre Exquis, instalaciones u obras intervenidas—. De este modo, su libertad expresiva incide en la visibilidad, la cultura contemporánea y la amplitud de los géneros al combinar la fotografía por encargo con otra más artística, pictórica y conceptual.

Vinculadas a la moda, como Saessen, otras autoras que cuentan con otros proyectos más lúdicos y personales son Talia Chetrit (Washington D.C., 1982) en el Museo Lázaro Galdiano con Bunny —que combina imágenes del comienzo de su carrera, con otras más tardías, para crear escenificaciones con nuevos significados—, y Ana Locking (Toledo, 1970), cuya Nostalgia / Utopía en la Sala Canal de Isabel II propone la moda como un nuevo lenguaje narrativo, político y emocional.

La Sección Oficial en Madrid desarrolla y muestra, en esta edición, proyectos site-specific ligados al entorno, las colecciones y al equipo profesional donde se exponen las obras, proyectos que han funcionado bien y han recibido, en otras ocasiones, el Premio del Público, como ocurrió con Miss Beige.

Laia Abril, Endometriosis, 2026. © Laia Abril
Tanit Plana, Disfuncionarias, 2026. © Tanit Plana
Greta Alfaro, Fornacalia, 2026. © Greta Alfaro

La Galería de las Colecciones Reales alojará Las piedras del cielo, de Isabel Muñoz (Barcelona, 1951; Premio Nacional de Fotografía 2016), como resultado de la tercera edición del proyecto «Cuadernos de Campo», que es el resultado de la colaboración entre Patrimonio Nacional, ACCIONA y el festival, y la combinación de entornos paisajísticos de gran valor con fotógrafos españoles reconocidos para reflexionar sobre el medioambiente. En este proyecto, Muñoz se centra el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y en Felipe II —como un rey adelantado a su tiempo y que poseía manuales de alquimia— mediante distintos objetos, vídeos, fotografías e instalaciones.

En el Museo Nacional del Romanticismo se expondrá Endometriosis, exposición inédita de Laia Abril (Barcelona, 1986; Premio Nacional de Fotografía 2023) —y continuación del proyecto a largo plazo On abortion—, que aborda el dolor femenino y su romantización y desatención en el ámbito médico a través de cinco personas. Por su parte, Disfuncionarias de Tanit Plana (Barcelona, 1975) en el Museo Cerralbo propone una reflexión crítica sobre el cuerpo funcionarial que se encarga de clasificar, inventariar y almacenar, con lo que se crea un contraste entre la exposición de las colecciones y toda la lógica burocrática que hay detrás. Expuestas en grandes telas, las obras parten de programas de generación de imágenes con inteligencia artificial —algo que dará que hablar, pues la presencia de la IA es cada vez mayor y no es solo un apoyo, sino que está consumiendo muchos trabajos creativos—. Combinación entre materiales antiguos y nuevos que está en consonancia con la visión de María Santoyo: «La imaginación es humana y la tecnología puede potenciarla en un momento dado. Fuera del ámbito tecnológico, también percibo un regreso a la experimentación tangible: un interés renovado por los procesos analógicos, el collage, las técnicas mixtas o la foto escultura en las generaciones más jóvenes, tal vez más necesitadas de fisicidad».

Gema Polanco (Valencia, 1992) intervendrá, en su proyecto site-specific, en el Museo Nacional de Artes Decorativas en Toda mi casa es un altar. Su propuesta, de carácter íntimo, personal, choca con la sacralidad y monumentalidad del espacio museográfico, y reflexiona, como resultado, sobre qué es el hogar y qué merece ser preservado. Completan este eje Ofertorio de Greta Alfaro (Pamplona, 1977) en Matadero. Centro de Creación contemporánea —sobre la transformación de la materia y los usos cotidianos de los espacios— y El jardín revelado de José Quintanilla en CentroCentro, que lleva la factura analógica de la fotografía a unos colores lisérgicos que expanden sus límites.

«PHotoESPAÑA es un actor importante para la visibilidad y puesta en valor de la fotografía tanto en Europa como en el ámbito global, y un referente importante en América Latina»

Junto con estos ejes más experimentales y específicos, la programación de PHotoESPAÑA profundiza, a su vez, en la fotografía como huella de las tradiciones locales, las estructuras económicas, el desarrollo urbano y las transformaciones en la vida de sus habitantes.

Robert Frank. Tranvía. Nueva Orleans, 1955 © Robert Frank Foundation, de la serie The Americans

El Espacio Fundación Telefónica, espacio con el que se ha vuelto a colaborar de manera más estrecha, expondrá otra de las muestras emblemáticas de la edición, Robert Frank y Los Americanos, comisariada por David Campany. Presentada de manera íntegra, esta serie de Robert Frank (Suiza, 1924 – Canadá, 2019) permite la posibilidad de redescubrir uno de los proyectos visuales con más influencia, sobre todo en el contexto actual de reflexión sobre la geopolítica, la migración y la población. También este es el eje de la muestra Minor White en la KBr Fundación MAPFRE de Barcelona, comisariada por Carlos Gollonet. Dedicada a otro de los mayores exponentes de la fotografía norteamericana, Minor White (EE. UU., 1908-1976), fotógrafo y editor de la revista Aperture, en la que es la mayor retrospectiva de su trabajo en Europa.

La muestra In the American West en la Fundación MAPFRE, de Richard Avedon (EE. UU., 1923-2004), se adentrará en el pulso humano de los territorios a través del retrato a diferentes perfiles —feriantes, camareros, mineros, vagabundos, etc.—, casi todos ellos de la clase trabajadora y marginados por las políticas sociales y económicas de Reagan, y cuya situación, por tanto, necesitaba visibilidad. Por su parte, Alejandro Cartagena mostrará en Ground Rules, en esta institución, otra visión del retrato más serial y cercana a esa otra realidad de los Estados Unidos —tan actual— como es México, con múltiples problemas en la frontera, la vivienda y la convivencia.

Richard Avedon, Petra Alvarado, factory worker, on her birthday, El Paso, Texas, 1982. © The Richard Avedon Foundation
Alejandro Cartagena y Rubén Marcos,
Identidad Nuevo León #41, de la serie Identidad Nuevo León, 2005-2006. © Alejandro Cartagena

Otra muestra que se internará en la historia íntima, y marginal, de la población es Refusal. Second Fracture en la Sala Goya del Círculo de Bellas Artes. En este proyecto Rafael Milach (Polonia, 1978) —miembro de la Agencia Magnum desde 2023— despliega un mapa que recorre los mecanismos con los que se han ido construyendo y destruyendo los relatos oficiales de Europa del Este mediante fotos, banderas, documentos de archivo y grafitis hechos en directo. Que la protesta es una de las vías ciudadanas para reclamar derechos y oponerse a lo establecido también es algo que demostrará Nosaltres no tenim por, nosaltres som, en el Centre Cultural Llibreria Blanquerna, de Isabel Steva «Colita»  (Barcelona, 1940-2023). Comisariada por Rafael Doctor, reúne por primera vez el reportaje que ella realizó durante la primera gran protesta LGTBI+ en España.

Junto con ella, la propuesta expositiva del festival incluirá Belita Gracia. La fotógrafa en la Sala Concepción Arenal de la Biblioteca Central de Cantabria (Santander), fotógrafa que desafió las estructuras sociales y artísticas de la época, y Azkarate vs. Azkarate, en el Espacio Cultural Serrería Belga. Siguiendo el lema de esta edición, en esta ocasión la mirada humanista y clásica de Azkarate (San Sebastián, 1950) se verá confrontada con una serie reciente hecha con un móvil de última generación Xiaomi —empresa que se ha unido a los colaboradores del festival—.

Además del medioambiente, el territorio y la identidad, el festival también posará su mirada en la defensa de los derechos de los animales: Persona, en las Navesde Gamazode la Fundación ENAIRE, incidide a través de la obra de Estela de Castro (Madrid, 1978) en que los animales son seres sintientes, aspecto reconocido en la legislación oficial desde el 5 de enero de 2022. Aunque también hay sitio, como ocurre con la vertiente lúdica del festival, para la parodia: Everybody loves to cha cha cha, de Bego Antón (Bilbao, 1983), muestra en la Casa de América la relación que se crea entre las dueñas y sus perros en los concursos estadounidenses de bailes coregrafiados.

Selección de los mejores fotolibros de PHotoESPAÑA 2025. © PHE

Junto con estas propuestas expositivas, el festival ha invitado a cinco expertas latinoamericanas —Ana Casas, Verónica Fieiras, Leo de Blas, Andrea Josch y Verónica Sanchís— vinculadas a la fotografía desde distintos ámbitos a seleccionar 26 fotolibros del primer cuarto de siglo en el Espacio Cultural Serrería Belga. Además, y para facilitar la cercanía con el público, las publicaciones no estarán en vitrinas, sino que se podrán consultar, al igual que la sección de fotolibros infantitles, a cargo de Sara Fernández. Esto refuerza la presencia del fotolibro, que en palabras de Santoyo «vivió un boom a inicios de siglo que ahora se ha asentado. Yo diría que se ha convertido en un lenguaje autónomo, un modo de expresión textual-visual con sus propios códigos».

Acorde con la filosofía de otras ediciones, la Sección Oficial se complementará con el Festival OFF, donde 30 galerías y espacios de arte (incluso, por primera vez, talleres de artista) acercarán al público la obra de artistas consolidados y emergentes. Así como con un foro profesional que tendrá lugar en la Serrería Belga durante la primera quincena de julio, donde el público podrá disfrutar de conferencias, talleres y masterclass —como una actividad de impresión en soportes vegetales de Ana Paes—. Y, también, otras de las convocatorias clásicas del festival: Descubrimientos PHE —al que este año se suma Fujifilm, que regalará al ganador un equipo de última generación—, Film the World —que invita a fotógrafos a recorrer el mundo gracias a la aseguradora de viajes Chapka— y el Premio de Comisariado José Luis Soler —que busca apoyar los nuevos talentos con propuestas expositivas innovadoras, y donde el espacio Bombas Gens (Valencia) albergará los proyectos fotográficos del II Premio de Comisariado—.

Como se puede ver, esta edición de 2026 apuesta por la hibridación de los medios y los contenidos en su movimiento de acercar el medio al público, lo que tiene su riesgo, pues la fotografía puede perder su valor y verse diluida entre el resto de los contenidos. La trayectoria del festival promete, en ese sentido, seguir planteando preguntas, como afirma María Santoyo: «PHotoESPAÑA es un actor importante para la visibilidad y puesta en valor de la fotografía tanto en Europa como en el ámbito global, y un referente importante en América Latina. Quiero pensar que si un festival independiente como PHE, fruto de una gran red de colaboración público-privada, sigue existiendo después de casi tres décadas, es un síntoma de que hemos asumido colectivamente la cultura como necesidad cívica, y la libertad creativa como expresión de nuestra calidad democrática».

(PHotoESPAÑA 2026, del 13 de mayo al 13 de septiembre)

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