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Se busca empleo

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empleo, precarización, opereta
Escena de la opereta Florodora, 1903
Resumen

¿Cuál es la situación del empleo cultural en la actualidad? ¿Destaca por su estabilidad o rentabilidad, o está inmerso en una dinámica precaria que ha ido erosionando los puestos de trabajo hasta volverlos menos deseables que otros? Brenda J. Caro denuncia de manera global, y concretamente en México, las malas prácticas y los silencios sobre el futuro en los trabajos culturales, así como la reclamación de una mayor estabilidad laboral, clave para la supervivencia a largo plazo de las instituciones artísticas.

«Mujer joven con máster, empleo inestable y sueldo congelado», así resumieron la mayoría de los medios el informe sobre las condiciones laborales en el sector artístico español presentado por Artepreneur, ITGallery y Artizense a principios de este año. Cuando la noticia aterrizó en mis ojos, lo primero que pensé fue que, si no fuera por el uso del término «máster», la descripción bien podría aplicar para calificar a la mayoría de los profesionistas de las artes visuales en México, país de donde soy y en el que resido (y en el cual se habría optado por usar la palabra «posgrado»). Sin embargo, tras un parpadeo y dos estornudos, eso no es del todo cierto.

En un juego de réplica, y siguiendo la lógica del enunciado, se podría concluir que el perfil profesional en México en realidad corresponde a dos identidades: 1) mujer entre 22 y 40 años, con posgrado o bien con licenciatura y estudiando un posgrado, sin hijos o dependientes económicos, que vive en casa de sus padres o comparte vivienda, sin seguridad social ni prestaciones, con fuentes de ingreso irregulares y sin estabilidad laboral; 2) artista de formación, que vive en casa de sus padres o comparte vivienda, sin seguridad social ni prestaciones, multichambas (no siempre vinculadas con el arte) o haciendo trabajos de gestión cultural, con fuentes de ingreso irregulares y sin estabilidad laboral.

El énfasis se ha puesto en la precarización. El problema es que el término presenta el campo cultural como uniforme y diluye una serie de dinámicas producto de la exigencia por profesionalizar el arte, tendencia propia del capitalismo cognitivo

En México, los estudios sobre las condiciones laborales del sector artístico son pocos. Por un lado, podemos situar las encuestas y censos realizados por parte de las instituciones gubernamentales y, por el otro, investigaciones académicas vinculadas a instituciones de educación superior. El primer esfuerzo por parte del Estado mexicano data del 2011, año en el que se presenta la cuenta satélite sobre la cultura, con el fin de medir el aporte de esta a la economía nacional.…

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