Resumen
You es la exposición con la que el pasado 3 de abril se inauguró el programa Film & Video de 2025 en el Museo Guggenheim de Bilbao. Bajo el comisariado de Manuel Cirauqui, las obras de Vito Acconci dialogan con los dispositivos arquitectónicos-escultóricos de Sergio Prego, inventados para la ocasión. La muestra, abierta hasta el 7 de septiembre, gira en torno a la interacción entre los sentidos, los medios audiovisuales y la arquitectura.
Una obra apunta a otra, un cuerpo apunta a otro. Una obra apunta a un cuerpo y un cuerpo puede apuntar a una obra. Una palabra apunta a un cuerpo, una mirada apunta a un cuerpo, una pantalla apunta a un cuerpo. Un cuerpo, tu cuerpo. En el centro, en la confluencia de voces, imágenes, espacios, haces de luz: el cuerpo. Tú.
No solo hablamos de cuerpos humanos. En YOU, la exposición que ha abierto el programa Film & Video del Museo Guggenheim de Bilbao de este 2025, los cuerpos apuntados son también de aire, madera y metal. Inventados por el escultor y performer donostiarra Sergio Prego, estos sistemas ocupan la sala 103 del museo, dejándose atravesar por tres icónicos vídeos del multifacético artista —que a mediados de los setenta renegó de serlo— Vito Acconci. Sobre ellos, pero también en su interior, se suceden imágenes de Acconci apuntando con el dedo índice a la cámara, de su cuerpo moviéndose en un intento por esquivar decenas de pelotas que se dirigen hacia él, de su boca, de su nuca, de sus ojos. Mientras, su voz, clara, ocupa el espacio declamando: «Soy yo, ya no encuentro ninguna razón para hacer arte… Estoy esperando a que te vayas».
La operación llevada a cabo por el curador y responsable del programa desde 2016, Manuel Cirauqui, hace confluir arquitectura, escultura, vídeo y performance en una muestra en la que las prácticas de estos dos creadores, provenientes de épocas y contextos radicalmente diferentes —cuyas vidas se cruzaron durante un breve periodo de tiempo—, son utilizadas para leerse entre sí. No se trata ni de un homenaje, ni de una retrospectiva, ni de una reactivación del trabajo del neoyorquino, aquí la idea es mantener vivo el legado experimental de Acconci y prolongar el eco de su complicidad creativa con Prego, generar un territorio de circulación de ideas desde el que imaginar una nueva colaboración.
La exposición Vito Acconci / Sergio Prego: YOU desdibuja las fronteras entre disciplinas y nos sitúa de nuevo frente a cuestiones como la representación —espacial o de una acción—
Entre 1996 y 2002, Prego formó parte de la plataforma de arquitectura y diseño radical Acconci Studio, fundada por Acconci a finales de los ochenta en Nueva York. Fueron seis años de intensa colaboración en los que sus caminos se entrelazaron en una relación creativa fértil y expansiva: no solo se estableció una sólida complicidad profesional y se forjó una profunda amistad entre ellos, sino que, juntos concibieron espacios donde la interacción entre los cuerpos, los sentidos, los medios audiovisuales y la arquitectura hacía emerger complejas experiencias estéticas.

Aunque sus sensibilidades no tuvieron nada que ver, Acconci y Prego compartieron un profundo interés tanto por la imagen en movimiento como por la relación del cuerpo con los espacios físicos. Por eso, volver a plantear una interacción y exponer a Acconci a través de los dispositivos expositivos/esculturas expandidas de Prego, despliega toda una serie de nuevas lecturas, no sólo de sus prácticas sino sobre cuestiones que atraviesan el arte en general. YOU desdibuja las fronteras entre disciplinas y nos sitúa de nuevo frente a cuestiones como la representación —espacial o de una acción—, lo libidinal, o la relación entre estructura y arquitectura. La estrategia de lectura mutua propuesta por Cirauqui que nos permite mirar a Prego desde Acconci y releer a Acconci desde Prego, se extiende por las dos salas que desde hace casi una década acogen el programa Film & Video.
En la primera sala, la voz de Acconci atraviesa, de izquierda a derecha y viceversa, los cuerpos de quienes contemplan los cuatro vídeos de Prego, reproduciéndose en antiguos monitores anclados a la pared. Estos cuerpos se convierten en espacios en los que confluyen lo que se ve y lo que se oye. Seis líneas de información, cuatro visuales y dos sonoras, procedentes de puntos opuestos, confluyendo en un punto, un cuerpo, tu cuerpo, tú. Del lado izquierdo, la voz de Acconci contando pasos —registro sonoro de Running Tape (1969), la performance realizada en Central Park, en la que, mientras corre, el artista va contando los pasos que da, hasta que, agotado, necesita detenerse, solo para tomar aire y volver a empezar—. Del lado derecho, su voz en el documental Vito Acconci/Acconci Studio: Interiors. Buildings. Parks, dirigido por Julia Loktev en 2004, narrando algunos de los proyectos diseñados por Acconci Studio. De frente, los cuatro vídeos de Prego: Cowboy Inertia Creeps de 2003, Sunoise de 2005, Bisectriz de 2008, y FLICKR de 2005 —en los que aparecen artistas como Ignacio Sáez, Itziar Okariz y Felipe Mujica—. El espacio arquitectónico como lugar de posibilidades, y el vídeo como herramienta para transformarlo.

En la segunda sala, ya no es el cuerpo del espectador, tu cuerpo, tú, quien recibe la información, sino dos cuerpos-dispositivos cuya naturaleza se sitúa a medio camino entre la escultura y la arquitectura. Dos sistemas inflables sobre los que se proyectan tres vídeos de Acconci de la década de los setenta: Three Adaptation Studies, 1970, Centers, 1971, y Turn On, 1974. Aquí, lo que los espectadores reciben son imágenes refractadas, mientras la voz de Acconci vuelve a ser el elemento que, desde varios lugares, atraviesa a quienes se mueven por el espacio.
Prego se identifica con el carácter especular de la representación y con cómo éste invierte la relación entre sujetos y objetos, audiencia y artista. En la estructura básica de todos sus vídeos, la imagen especular es la que hace que espectador, pantalla y performer se puedan invertir indistintamente para dar lugar a diferentes configuraciones espaciales. Y es precisamente esta idea, en línea con el two way cinema, tal y como apunta Cirauqui, la que sostiene la propuesta expositiva de YOU. Las esculturas inflables no son solo objetos, sino entornos inmersivos que implican al cuerpo del espectador y lo obligan a reconfigurar su forma de habitar el espacio arquitectónico. Y son, en palabras de Cirauqui y Prego al hablar del proyecto, una forma de “dar cuerpo a la palabra de Acconci, de hacer que adquiera una realidad material en el espacio”. Pues la palabra es el origen de toda su práctica artística, la estructura en base a la cual se configuraban sus proyectos. En su trabajo, todo se reducía a una narración, una descripción verbal.
«Acconci se confronta con la gente sabiendo que hay una relación de poder, de dependencia, de parasitismo, en el encuentro con su imagen»
Vito Acconci, nacido en Nueva York en 1940, fue un poeta, performer, diseñador y arquitecto autodidacta. Aunque hoy es ampliamente reconocido por sus acciones y vídeos, como los aquí mostrados, la realidad es que la suya fue una carrera multidisciplinar, que mutó con frecuencia. Tal y como la describe Prego, la relación de Acconci con el arte fue “un continuo enfrentamiento al fracaso”, un agotamiento de lenguajes: transitó de la poesía a la arquitectura radical, pasando por la literatura, las artes visuales, la danza y la instalación. Empieza en el mundo de la poesía experimental, como poeta y editor. Del texto pasa a la acción, de la acción a la documentación fotográfica, de la documentación al súper 8, y de ahí al vídeo, todo esto en apenas ocho años. En el 76, asumiendo que, aunque el vídeo tiene un potencial de diseminación muy fuerte, no tiene tanto impacto, decide dejarlo por completo y empieza a interesarse por la instalación. Pronto se da cuenta de que la videoinstalación sigue sin permitirle salir del espacio del arte y, siendo su objetivo que la gente realmente interactuara con las piezas, su práctica vuelve a mutar. Desde una perspectiva profundamente crítica con el arte —decía que hacer arte era fabricar objetos para gente rica—, concluye que el verdadero arte público es la arquitectura. Eso le lleva a fundar el Acconci Studio en el 88, con el objetivo de expandir su práctica hacia la arquitectura, el diseño urbano y el paisaje; fusionando poesía, geometría, tecnología, narrativas biológicas y ciencias sociales. Desde entonces hasta su fallecimiento en 2017, Acconci se dedicó al diseño y la arquitectura.
En ese baile de haces de luz, las pantallas inflables además de reflejarlas, se dejan atravesar por las imágenes proyectadas
Por su parte, Prego (Donosti, 1969) ha trabajado en el campo de la escultura y la performance desde que iniciara su carrera en los noventa, en el entorno de Arteleku. En sus vídeos están muy presentes tanto el elemento performativo como el arquitectónico, a través de unos cuerpos que, en posiciones o actitudes extrañas, van generando múltiples sentidos. Estos cuerpos se presentan confrontados a entornos y objetos construidos, y vehiculan la reflexión sobre la percepción del espacio: abierto o cerrado, público o privado. En este sentido, la elección de los materiales con los que crea las esculturas-arquitecturas que los contienen, responde a su capacidad para generar volúmenes con los que desafiar nociones como la ley de la gravedad, la entropía, la estabilidad.

Al trabajar con estructuras inflables, Prego genera un espacio liminar en el que arquitectura y escultura se vuelven cuerpos que, actuando como performers, se suman a la puesta en escena llevada a cabo por Acconci. Cuatro proyectores, colocados en perpendicular a los dispositivos de Prego —hasta ayer lunes 9 de junio colocados en paralelo uno con respecto al otro, a partir de hoy, formando un ángulo de 90 grados entre sí— , proyectan imágenes sobre sus dos lados. Nunca a la vez sino pasando por todas las posibles permutaciones: 2 pantallas, 3 vídeos, 4 proyectores. Las combinaciones son muchas. Y en ese baile de haces de luz, las pantallas inflables además de reflejarlas, se dejan atravesar por las imágenes proyectadas. Aunque no sin antes distorsionar la imagen. Se genera un dentro y un afuera de la pantalla, un delante y un detrás. Un artista atraviesa al otro, se abre paso hacia los diferentes cuerpos a través de su compañero, “el yo en el tú, el tú en el yo”, dice Cirauqui. Desde estos diferentes lugares, una misma imagen dice cosas muy diferentes, adquiere nuevas profundidades. El dedo de Acconci apuntando al centro de la cámara no produce la misma sensación cuando apunta a un cuerpo desde un lado o desde el otro.
El carácter directo y la agresividad de la imagen son centrales en el trabajo de Acconci, y fundamentales para entender la selección de videos que conforman la muestra. Cirauqui explica:
“Acconci se confronta con la gente sabiendo que hay una relación de poder, de dependencia, de parasitismo, en el encuentro con su imagen. Por ejemplo, su trabajo es muy político a nivel de género, no es nada sencillo ni está exento de riesgo. En Turn on realiza un ejercicio de masculinidad tóxica, hablando a cámara sobre el deseo, su deseo. Como si hubiera una mujer detrás, habla de cómo está harto de desear y de no tener, de cómo quiere dejar de ser artista, pero no puede. Se trata de un discurso muy potente, y muy problemático a la vez. Él era muy consciente de las implicaciones de género y de poder en la relación entre la cámara, el que performa delante de la cámara, quien está supuestamente mirando, y quien está en la fantasía del performer que está delante de la cámara. Hay artistas que, como Acconci, son profetas de los medios”
Con un lenguaje y un discurso profundamente actuales, Acconci se anticipó a las dinámicas que se extenderían por las redes sociales y transformarían la manera de (auto)representarnos y percibir nuestros cuerpos, en una época en la que aún ni existía internet. Su interés por la relación entre lo público y lo privado se tradujo, además de en sus vídeos, en su forma de aproximarse al diseño y a la arquitectura, y en la manera en que entendió que el espacio de los museos debía ser accesible y utilizable por cualquiera. Una idea, la del espacio expositivo como lugar con el que interactuar, que hoy, tomada por Prego vibra a lo largo de las salas del Guggenheim y de las obras que conforman YOU, una exposición que es mucho más que la lectura desde el presente de una colaboración entre dos artistas de origen y generaciones distintas. Es un proyecto que, trabajando desde múltiples temporalidades, nos interpela, apuntándonos y enfrentándonos a la más absoluta contemporaneidad.
(Vito Acconci / Sergio Prego: YOU, Museo Guggenheim, Bilbao. Hasta el 7 de septiembre de 2025)

