anterior

‘La invención de lo cotidiano’ de Michel de Certeau

siguiente
Ben Vautier
Ben Vautier, Tout est art, 1961. Wikimedia Commons
Resumen

En La invención de lo cotidiano (1980) Michel de Certeau presenta un enfoque innovador sobre el consumo como práctica creativa y no pasiva. Examina cómo tácticas cotidianas como leer, caminar o cocinar permiten a los individuos resistir y transformar el sistema capitalista mediante gestos mínimos e invisibles, y reivindica el poder transformador de la vida común en la configuración cultural.

“Lo cotidiano se inventa con mil maneras de cazar furtivamente1Michel de Certeau, La invención de lo cotidiano I. Artes de hacer, trad. Alejando Pescador (México: Universidad Iberoamericana / ITESO, 2000), XLII. Michel de Certeau

La invención de lo cotidiano, del historiador y filósofo francés Michel de Certeau (1925-1986), es una obra publicada en 1980 y dividida en dos volúmenes: Artes de hacer (firmado por de Certeau) y Habitar, cocinar (a cargo de Luce Giard y Pierre Mayol). Fue unos años antes, sin embargo, cuando la DGRST (Délegation Générale à la Recherche Scientifique et Technique) le encargó la dirección de una investigación sobre los problemas sociales y culturales de la Francia posterior a Mayo del 68. Aunque el planteamiento inicial proponía analizar las prácticas culturales y el uso del tiempo libre a través de encuestas y estadísticas, de Certeau pronto introdujo un cambio de perspectiva: en lugar de entender el consumo como una práctica pasiva de la sociedad, lo interpretó como una forma de uso creativo. ¿Qué hace el consumidor con el objeto de consumo?, sería la primera cuestión a plantearse.

Una esperanza: que aún sea posible encontrar la libertad en los subterfugios del día a día

En 1975 reformuló así el eje de su investigación, otorgando protagonismo a la cultura cotidiana, al consumo como “manera de hacer” y a la necesidad de esbozar una teoría de las prácticas invisibilizadas que configuran la vida ordinaria. Aquello que solía quedar relegado “como el fondo nocturno de la actividad social”, pasaría ahora al primer plano2Ibid; XLI.. A este proyecto colectivo se sumarían diversos investigadores, manteniéndose hasta el final de Certeau, Giard y Mayol, a quienes se incorporó —en una etapa posterior— Marie Ferrier.

El punto de partida supone que las prácticas cotidianas de los consumidores son de tipo táctico, actos de ingenio que se caracterizan, en primer lugar, por no poseer un lugar propio. Se desarrollan dentro del espacio ajeno, en el terreno del otro. Quienes las ejercen no pueden escapar de su posición subordinada; se trata, por tanto, del arte de los “débiles”, del sujeto común. Pero no por ello son pasivos: al contrario, dentro del vasto sistema capitalista de producción y consumo, los ciudadanos —esos “productores desconocidos, poetas de sus asuntos”— se apropian (o reapropian) de los objetos que reciben y, de forma creativa y plural, los transforman3Ibid; 40.. Es lo que de Certeau denomina faire avec, valerse de lo dado para crear algo diferente. 

Leer, hablar, habitar, caminar, cocinar… son para de Certeau actos capaces de “aprovechar la ocasión y hacer de la memoria el medio de transformar los lugares»

La influencia de las teorías de Michel Foucault, en particular de Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión (1975), se deja sentir en la oposición polemológica entre las estrategias del poder y las tácticas de lo cotidiano, formulada por de Certeau en un contexto histórico común. Mientras las primeras organizan los espacios y regulan los comportamientos desde lo institucional, las segundas son acciones minoritarias de desvío, llevadas a cabo por los consumidores en su cotidianidad. A su vez, estas “maneras de hacer” se definirían por la incorporación de un “tacto lógico” —de inspiración kantiana— en la vida cotidiana: la facultad de insertar un pequeño detalle, una variación, un conocimiento práctico afinado por la experiencia, imposible de enseñar y sólo transmisible por contagio o ejemplo4Ibid; 83.. Un tipo de saber que, en palabras de Freud, sería “una cuestión de tacto”5Ibid; 84.. Ese gesto mínimo, trozo de algo o último toque, proviene de la memoria —entendida como una reserva de fragmentos particulares, de innumerosos detalles que son los recuerdos—; un saber que permanece oculto —pues no posee un lugar propio— hasta el instante en que se revela y produce una ruptura o transformación.

Sintetizando, las tácticas cotidianas —cercanas a lo que los griegos entendían por mètis6En el pensamiento griego, mètis es un concepto que designa una forma de inteligencia astuta, flexible y adaptativa, que se ejerce en situaciones cambiantes o inciertas. Fue recuperado en el ámbito antropológico por Marcel Detienne y Jean-Pierre Vernant en Les ruses de l’intelligence. La mètis des Grecs (1974).—, se definen por tres rasgos fundamentales: la ausencia de lugar (actúan dentro del propio sistema), el kairós (al no tener un espacio, su eficacia depende únicamente del tiempo, del momento oportuno, del instante) y la invisibilidad (escapan a las estadísticas, a los dispositivos de control, a las miradas oficiales, lo que a la vez las vuelve más resistentes y flexibles). Leer, hablar, habitar, caminar, cocinar… son para de Certeau actos capaces de “aprovechar la ocasión y hacer de la memoria el medio de transformar los lugares7Ibid; 95.«.

Ben Vautier De Certeau
Ben Vautier, Le Magasin, 1958 © Ben Vautier ADAGP Paris. Wikimedia Commons

Podríamos considerar que esta teoría conserva una forma de optimismo, pues, incluso bajo la homogeneidad impuesta por los dispositivos del poder, confía en los gestos minúsculos de resistencia, en las astucias cotidianas que fundan microrrelatos y posibilitan microlibertades. Su obra es, en definitiva, un elogio del cazador furtivo, de la inteligencia y creatividad anónimas, de la creación fugaz, de la sombra y de la noche. Una apuesta por el poder transformador de lo común y una esperanza: que aún sea posible encontrar la libertad en los subterfugios del día a día. 

  • 1
    Michel de Certeau, La invención de lo cotidiano I. Artes de hacer, trad. Alejando Pescador (México: Universidad Iberoamericana / ITESO, 2000), XLII.
  • 2
    Ibid; XLI.
  • 3
    Ibid; 40.
  • 4
    Ibid; 83.
  • 5
    Ibid; 84.
  • 6
    En el pensamiento griego, mètis es un concepto que designa una forma de inteligencia astuta, flexible y adaptativa, que se ejerce en situaciones cambiantes o inciertas. Fue recuperado en el ámbito antropológico por Marcel Detienne y Jean-Pierre Vernant en Les ruses de l’intelligence. La mètis des Grecs (1974).
  • 7
    Ibid; 95.
0
    Tu carrito
    Carrito vacioVolver a la tienda