EXIT #98
Dulcie Wagstaff
Una de las cuestiones centrales de la fotografía desde el último tercio del siglo xx hasta la actualidad, y un debate que sigue abierto, es el alcance real del medio documental para retratar aquello que no se ve, es decir, las circunstancias invisibles de la condición y la experiencia humanas. Fotografiar los lazos intangibles, la espiritualidad, lo emotivo y los miedos y deseos personales, en abstracto. El trabajo de Dulcie Wagstaff habla precisamente de esto.
Shared Still Life (Bodegones compartidos) se realizó en 2016, cuando la fotógrafa comenzaba su carrera y estaba aún en sus veintitantos años. Este conjunto de imágenes explora, con no poco sentido del humor, la vida en común a través de las extrañas combinaciones de objetos y las distintas acciones individuales y grupales, algunas bordeando el desastre, que se dan en un espacio doméstico con varios ocupantes. La disposición escenificada de estos objetos y zonas de uso común, es tanto un intento de mejorar y escapar del caos como una celebración de la vitalidad creativa y relacional de la vida en común. Es, en el fondo, una exploración de cómo se construyen las identidades individuales en espacios y comunidades voluntariamente compartidos.
Dulcie Wagstaff es licenciada en fotografía por la Universidad de Brighton (2016) y máster en fotografía por la UWE de Bristol (2025). Es también docente. Su trabajo ha sido incluido en varias exposiciones colectivas de Reino Unido, y ha sido finalista en premios como Hahnemühle X Photo London Award (2025) o Wellcome Photography Prize (2020). En 2016 ganó The Tom Buckeridge Award de la Universidad de Brighton.













