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Proyectar un planeta negro

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Ingrid Mwangi Hutter, Static Drift, 2001. Institute of Contemporary Art Boston © Ingrid Mwangi Hutter
Resumen

El MACBA, en colaboración con el Art Institute of Chicago, el Barbican Centre de Londres y KANAL Centre Pompidou de Bruselas, han presentado la exposición Proyectar un planeta negro. El arte y la cultura de panáfrica. Una muestra pionera que, tomando como punto de partida el primer Congreso Panafricano, celebrado en 1919, propone un recorrido a través de una amplia variedad de manifestaciones artísticas, desde el que examinar el panafricanismo en el campo del arte y la cultura a lo largo del último siglo.

Desde que en la década de los ochenta empezasen a cristalizar los estudios de cultura visual, los caminos por los que han discurrido y se han desarrollado las diferentes líneas de investigación, han sido muchos y muy variados. Mientras algunas corrientes, especialmente en los últimos años, se han concentrado en cuestiones como la ficción poshumana y los universos generados algorítmicamente y su relación con la producción y circulación de imágenes, otras han vuelto la mirada hacia los numerosos relatos que, durante décadas, la historia ha tratado de silenciar. Aquellos que, pese a todo, han logrado sobrevivir en archivos, memorias y prácticas culturales.

Ya sea desde enfoques decoloniales, antropológicos o feministas, los materiales tangibles e intangibles que componen archivos y memorias se han convertido en elementos ineludibles en la construcción de conocimiento. no como meros depósitos de información, sino como lugares en los que se negocian múltiples cuestiones. La cultura visual, así entendida, deja de centrarse solo en “ver” imágenes para estudiar también los procesos que las crean, su circulación, los poderes que revelan y las subjetividades que construyen. Como señalaba la curadora nigeriana Bisi Silva, los “patrimonios” deben pensarse como algo vivo, no como lugares u objetos, sino como conjuntos de relaciones comunitarias que articulan memorias colectivas y narraciones compartidas, siempre atravesadas por las imposiciones coloniales y estatales que han intentado borrar o reescribir esas memorias.

Estamos ante una reescritura activa del presente, un presente donde historia, arte y cultura visual se encuentran para imaginar y afirmar mundos posibles desde la perspectiva negra

Proyectar un planeta negro. El arte y la cultura de Panáfrica, la exposición presentada a principios de noviembre en el MACBA se sitúa precisamente en esta segunda línea: la que revisa omisiones historiográficas y nos enfrenta a ellas. Fruto de la colaboración entre el museo catalán y el Art Institute of Chicago, el Barbican Centre de Londres y KANAL Centre Pompidou de Bruselas, la muestra está comisariada por un equipo formado por Elvira Dyangani Ose, directora del museo; Antawan Byrd, conservador auxiliar de Fotografía y Medios en el Art Institute of Chicago y curador de la II Bienal de Arte Contemporáneo de Lagos; Adom Getachew, profesora y presidenta del Departamento de Raza, Diáspora e Indigeneidad de la Universidad de Chicago; y Matthew S. Witkovsky, conservador de la cátedra Sandor Chair en el Departamento de Fotografía y Medios del Art Institute of Chicago. Proyectar un planeta negro toma como punto de partida el primer Congreso Panafricano, que tuvo lugar en 1919, y a través de una amplia colección de piezas realizadas con diferentes materiales y soportes, donde la ephemera (diarios, revistas, carteles y folletos) adquiere especial relevancia, propone un recorrido desde el que examinar el panafricanismo en el campo del arte y la cultura a lo largo del último siglo.

Todo cuanto está incluido en la exposición reclama una lectura activa sobre los fundamentos del panafricanismo y los estudios de la negritud

Se trata de una exposición pionera, la primera en abordar desde la perspectiva de la cultura visual un movimiento como el panafricanismo, central en el pensamiento, la historia y la cultura del siglo XX. El término panafricanismo, hace referencia a un proyecto de carácter plural que engloba los movimientos que buscaban unificar comunidades afrodescendientes en sus esfuerzos por alcanzar la libertad y definir un sentido de pertenencia propio y autodeterminado en el mundo moderno. Puede entenderse como un conjunto de ideas que movilizan y conectan políticamente a África y sus diásporas, proponiendo mundos posibles y rescatando historias que han existido pero rara vez se han narrado desde lenguajes estéticos propios.

Ebony G. Patterson, Invisible Presence: Bling Memories, 2014. En la exposición Proyectar un planeta negro. El arte y la cultura de Panáfrica, MACBA, 2025. Foto Miquel Coll
Vista de la exposición Proyectar un planeta negro. El arte y la cultura de Panáfrica, MACBA, 2025. Foto Miquel Coll

La muestra recorre los años de las independencias africanas, los movimientos civiles en la diáspora, las estéticas del futurismo negro o las luchas comunitarias recientes en Europa y América, de manera especulativa y fragmentada. Lo hace en forma de ensayo visual y sonoro en el que no existen ni líneas cronológicas estrictas, ni un único centro, así como tampoco jerarquías entre las diferentes manifestaciones artísticas incluidas. Todo cuanto está incluido en la exposición reclama una lectura activa sobre los fundamentos del panafricanismo y los estudios de la negritud. 

La muestra nos enfrenta al sistema global que ha definido qué imágenes merecen circular y cuáles deben permanecer al margen

En Proyectar un planeta negro están reunidos artistas afrodescendientes y panafricanos, provenientes de regiones de África, Brasil, el Caribe, América del Norte y Europa occidental, que desde los años sesenta hasta la actualidad han trabajado en desmontar los sistemas de representación heredados de la colonialidad y, simultáneamente, proyectar nuevas formas de autonomía estética y política.

Desde figuras clave del panafricanismo como el activista por los derechos civiles, autor y editor estadounidense W. E. B. Du Bois o el actor, dramaturgo, poeta y activista brasileño Abdias do Nascimento, hasta creadores contemporáneos como los pintores Lynette Yiadom-Boakye y Wifredo Lam, los artistas visuales Njideka Akunyili Crosby, Kader Attia, Precious Okoyomon, Chris Ofili, David Hammons, Simone Leigh, Otobong Nkanga y Sammy Baloji, o los fotógrafos Zanele Muholi, Samuel Fosso, Rotimi Fani-Kayode, James Van Der Zee, Ibrahima Sanlé Sory y Sabelo Mlangeni, entre muchísimos otros.​​​​​

Pinturas, instalaciones, cine experimental, fotografías, literatura, música, cultura vernácula, documentos históricos, textos y proclamas políticas son los cimientos de una propuesta en la que nada es meramente ilustrativo. Cada pieza con la que el visitante se encontrará al recorrer la exposición plantea preguntas sobre representatividad, identidades, desplazamientos, resistencias, sobre el peso de las creencias religiosas y animistas, las formas de protestas públicas, y sobre los movimientos antirracistas y por los derechos civiles.

Yto Barrada, Tectonic Plate (Placa tectónica), 2010. Deutsche Bank Collection
Larry Achiampong, Relic Traveller: Phase 1 (Viajero de la reliquia: fase 1), 2017. Copperfield Gallery

Aunque verá la celebración de una creatividad que ha logrado mantenerse viva a pesar de estar continuamente subordinada o exotizada, no podrá eludir la incomodidad: no se trata de una visita contemplativa, sino de confrontar qué significa «planeta negro» en un mundo profundamente estructurado por desigualdades raciales.

El esfuerzo del MACBA por profundizar en cuestiones como la identidad, la memoria y la representación no se limita a las salas sino que se traduce además en una serie de actividades paralelas que amplían los horizontes de la exposición. Entre ellas, el programa fílmico «Visiones de Panáfrica«, que se desarrollará entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, en el que se propone un recorrido por el cine producido en y sobre las diásporas africanas, invitando a pensar cómo las imágenes en movimiento dialogan con los mismos conceptos y tensiones que atraviesan la muestra. Y la publicación del libro Panáfrica. Arte e imaginarios políticos para la construcción de un planeta negro, que incluye textos históricos y ensayos contemporáneos de distintos autores que, desde diferentes perspectivas, crean un imaginario sociopolítico y cultural vinculado a la raza y a la solidaridad a través del que se desvela el carácter plural del proyecto panafricano.

proyectar un planeta negro
Kader Attia, ¡Asesinos, Asesinos!, 2014. Vista de instalación en la exposición Proyectar un planeta negro. El arte y la cultura de Panáfrica, MACBA, 2025. Foto Miquel Coll

La muestra nos enfrenta al sistema global que ha definido qué imágenes merecen circular y cuáles deben permanecer al margen, al tiempo que evidencia cómo los artistas han respondido y responden a esa violencia simbólica, reelaborando sus formas de existir en el espacio público. Que toda construcción identitaria es, simultáneamente, política y poética, es algo que queda claro. Por eso, no se trata solo de revisar lo que se ha omitido sino de asumir que estamos ante una reescritura activa del presente, un presente donde historia, arte y cultura visual se encuentran para imaginar y afirmar mundos posibles desde la perspectiva negra y panafricana.

(Proyectar un planeta negro. El arte y la cultura de Panáfrica, MACBA Museu d’Art Contemporani de Barcelona. Hasta el 6 de abril de 2026)

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