Resumen
El rapto de las sabinas no es solo una escena histórica o mitológica, sino una imagen cargada de violencia, poder y simbolismo que ha sido reproducida, reinterpretada y cuestionada a lo largo de la historia del arte. Este texto propone una lectura contemporánea y crítica de esa representación, poniendo en evidencia cómo ciertas narrativas visuales perpetúan estructuras patriarcales y discursos normalizados sobre el cuerpo femenino y la dominación. Una reflexión necesaria sobre lo que miramos, cómo lo miramos y desde qué perspectiva histórica y política.
Recuerdo cuando de niña me encontraba al ojear un libro con ese cuadro, u otros similares, la sensación que me producía. Ya solo el título, la violencia que mostraba, tan teatral pero que a la vez sabías que te estaba contando algo real, la sensualidad de los semidesnudos que no era tan fácil ver habitualmente. Pero era un cuadro de pintura antigua. No podías ver más que arte. Una historia tan antigua como la vida misma. Como entre los romanos no había muchas mujeres, estos organizan unas fiestas y vienen muchas tribus a los festejos, y los sabinos llegan con sus mujeres; en un momento dado, cada romano coge a una mujer y la rapta, mientras el ejército acorrala a los hombres y los expulsa.
No hay ningún cuadro que yo recuerde en el que se vea a los sabinos regresar a vengarse y recuperar a sus mujeres (algo que estuvieron a punto de conseguir gracias a la ayuda de Tarpeya, una traidora romana, que acabó fatal, y cuyo nombre se dio a la Roca Tarpeya, desde donde los romanos arrojaban a los traidores al vacío), ni del acuerdo que, como cuenta la historia (aunque no sé si creérmelo, porque nunca he visto ni siquiera un grabado de ello) las mujeres, para no perder a sus padres ni a sus maridos, ni a sus hermanos ni a sus hijos, consiguen que pacten, para mayor gloria de los dos pueblos. Una historia que se ha repetido en toda la historia de eso que no entiendo muy bien que se ha llamado civilización. Ya los dioses nos dijeron que eso de robar mujeres, fueran diosas o humanas, pues eso, que era cosas de dioses y de la necesidad, del deseo o del capricho de los hombres.
El rapto de las sabinas obedecía a la necesidad de un pueblo para sobrevivir, pero sobre todo a la necesidad de sus hombres por tener sexo y criadas
El rapto de las sabinas obedecía a la necesidad de un pueblo para sobrevivir, pero sobre todo a la necesidad de sus hombres por tener sexo y criadas.…
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