Cartas a Mariví
He abierto Google Maps para saber la cantidad de kilómetros que he recorrido este año por la España periférica. Esa España donde nunca se cuenta nada. Este proyecto nace con la voluntad de retratar esa España que se olvida y que no se entiende ni analiza. Una España que se quedó en el siglo XX, y que nadie pretende sacar de ahí.
Durante la Pandemia se demostró la debilidad estructural de la industria en nuestro país. Mariví, que estaba trabajando en el Hospital del Valle de Hebrón, llegó a casa diciendo que no iban a poder utilizar los respiradores de la SEAT, que no servían. El Confidencial había abierto días antes con el titular “Seat entra en economía de guerra y fabrica respiradores”. Esa era la respuesta del Estado a la pandemia. Y así empezaron nuevas preguntas: ¿qué ha pasado con la industria en nuestro país? ¿Se podrían explicar las intra-migraciones y despoblaciones de España si analizamos la desindustrialización? ¿Y si la falta de industria permitiera explicar por qué somos el segundo país de Europa con mayor paro juvenil?
11.664 kilómetros he recorrido este año por ese constructo de periferia española, para intentar contar qué pasa y de dónde vienen los problemas estructurales de este Estado. Y entre ellos, he descubierto tres procesos de desindustrialización en diferentes momentos.
El futuro para mí era Alcoa, una fábrica de aluminio que se estima que es el 30 % del PIB de toda la provincia de Lugo. Ahora está en lucha para que no se cierre. Los pueblos colindantes viven de la fábrica y su cierre se haría evidente en toda la provincia. Los trabajadores tienen unos salarios altos, sigue habiendo coches caros, pero saben que si la fábrica cierra, la Mariña Lucense quedará estéril.
Todo podía catalogarse en pasado, presente y futuro de un proceso imparable. La desindustrialización se extiende por toda la península
El presente lo encontré en As Pontes y Andorra de Teruel, dos pueblos que vivían de las centrales térmicas de Endesa. En ellos, el nivel de vida de los habitantes llegaba a equipararse al de París o Estocolmo.…
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